Tweet El piadoso acto que los hermanos de la Hermandad Sacramental
de la Candelaria en particular, y toda Sevilla en general celebramos el pasado
lunes quedará grabado sin lugar a dudas con letras de oro en los anales de las
Cofradías de esta ciudad.
Como hermano de la Hermandad de la Candelaria he vivido con
gran gozo y satisfacción todo lo relativo al Vía-Crucis. Desde que en la noche
de un lunes de noviembre del pasado año la Junta superior del Consejo General
de Hermandades y Cofradías nos comunicara la noticia han sido muchas las horas
de trabajo y muchos los preparativos que la hermandad ha afrontado para
presentar a Nuestro Padre Jesús de la Salud de la manera más digna posible a
Sevilla, y creo que así ha sido.
Creo que el acto en sí del Vía-Crucis ha sido uno de los más
piadosos que se recuerdan. Vi desde mi privilegiado puesto de acólito delante
de las andas de Nuestro Padre Jesús de la Salud, un templo metropolitano lleno
de fieles que rezaban una tras otra las estaciones del Vía-Crucis, del camino
de la cruz. También tuve la oportunidad de presenciar unas calles repletas de
público tanto en el traslado de ida a la Santa Iglesia Catedral como en el de
vuelta a nuestra casa de San Nicolás.
Ahora quedan unos
días en los que veremos muchísimas fotos del acto y escucharemos a muchos
cofrades dando su opinión del mismo, pero sobre todo, lo que perdurará para
siempre en nuestros corazones serán las vivencias particulares que cada uno
guardemos como el mejor de los tesoros de tan grandioso día. Hay tantos vía
crucis como personas con fe y devoción se acercaron el lunes 27 de febrero a
las andas de Nuestro Padre Jesús de la Salud.
Creo que Sevilla quedó el pasado lunes enamorada del Señor
de la Salud. Muchos cayeron en la cuenta del tesoro que algunos tenemos el
privilegio de atesorar los 365 días del año en San Nicolás. Otros por suerte
caímos en esa cuenta hace ya muchísimo tiempo.
Para terminar, me gustaría resaltar el acontecimiento tan
importante que a nivel de vida de hermandad supone un acto de estas
características. El lunes no había ni costaleros, ni músicos, ni nada por el
estilo.
El lunes éramos nosotros, sus candelarios, todos junto a Él, sin
distinciones ni diferencias. Nosotros entorno a Él, y Sevilla entorno a
nosotros.
Saludos Cordiales.
José Carlos Miranda Sánchez
Hermano de la Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos
de Nuestro Padre Jesús de la Salud, María Santísima de la Candelaria y Nuestra
Señora del Subterráneo.
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